Cuando nos obligan a representar un papel o rol, es curioso cómo nos auto convencemos al exponer argumentos con los que ni siquiera estábamos de acuerdo en un principio, cuando esto sucede te hace analizar todo lo que piensas, ¿Realmente nuestros pensamientos, ideas son nuestros o han sido impuestos de algún modo?
Ante un tema determinado, siempre encontramos una postura que nos convence más que otra, pero realmente si nos paramos a analizarlo detenidamente encontramos también motivos para defender lo contrario. Llevar a cabo esta actividad me ha servido para mejorar mi empatía, para aprender a escuchar los argumentos de los demás y valorarlos de forma positiva.
Me resulta también una actividad interesante para conocernos mejor a nosotros mismos, para aprender a expresarnos mejor y a mostrar argumentos con fundamento.
En mi opinión en educación infantil puede ser interesante realizar actividades similares a esta, adaptándonos a la edad de los niños con los que trabajemos, pienso que pueden aprender muchas cosas representando algo que no son, defendiendo una idea que no tienen, etc.
Además en numerosas ocasiones los niños, sin darse cuenta, a través del juego representan un rol.
En cuanto al tema tratado en el juego de roles que hemos realizado en clase pienso que, planteándonos la introducción de las tecnologías a la escuela, como mencioné en la reflexión sobre el bloque I, surge la idea de educar sin escuela, la educación a través de este medio que, en mi opinión, no sería eficaz, ya que los ordenadores sólo transmiten información, pero no pueden, por ejemplo, desarrollar actividades individualizadas, ni tampoco realizar la practica necesaria para entender muchos apartados.
Por otro lado encontramos la postura de padres y madres que deciden dar la educación a sus hijos en sus casas, en mi modesta opinión, esta forma de educar no es la más correcta ya que de algún modo en cada casa existen unos valores, creencias, religión que es probable que no sean los mismos que en la sociedad para la que se está educando a esos niños.
En resumen, pienso que las tecnologías están cambiando nuestra forma de vida, y no hay que quitarles la importancia que merecen, pero no debemos olvidar que la verdadera importancia de estos medios, se encuentra en los seres humanos que los crean y manejan y no en el aparato en sí.
Ante un tema determinado, siempre encontramos una postura que nos convence más que otra, pero realmente si nos paramos a analizarlo detenidamente encontramos también motivos para defender lo contrario. Llevar a cabo esta actividad me ha servido para mejorar mi empatía, para aprender a escuchar los argumentos de los demás y valorarlos de forma positiva.
Me resulta también una actividad interesante para conocernos mejor a nosotros mismos, para aprender a expresarnos mejor y a mostrar argumentos con fundamento.
En mi opinión en educación infantil puede ser interesante realizar actividades similares a esta, adaptándonos a la edad de los niños con los que trabajemos, pienso que pueden aprender muchas cosas representando algo que no son, defendiendo una idea que no tienen, etc.
Además en numerosas ocasiones los niños, sin darse cuenta, a través del juego representan un rol.
En cuanto al tema tratado en el juego de roles que hemos realizado en clase pienso que, planteándonos la introducción de las tecnologías a la escuela, como mencioné en la reflexión sobre el bloque I, surge la idea de educar sin escuela, la educación a través de este medio que, en mi opinión, no sería eficaz, ya que los ordenadores sólo transmiten información, pero no pueden, por ejemplo, desarrollar actividades individualizadas, ni tampoco realizar la practica necesaria para entender muchos apartados.
Por otro lado encontramos la postura de padres y madres que deciden dar la educación a sus hijos en sus casas, en mi modesta opinión, esta forma de educar no es la más correcta ya que de algún modo en cada casa existen unos valores, creencias, religión que es probable que no sean los mismos que en la sociedad para la que se está educando a esos niños.
En resumen, pienso que las tecnologías están cambiando nuestra forma de vida, y no hay que quitarles la importancia que merecen, pero no debemos olvidar que la verdadera importancia de estos medios, se encuentra en los seres humanos que los crean y manejan y no en el aparato en sí.